lunes, 31 de octubre de 2011

Boostin'


No hay nada como unos días de descanso después de una semana complicada para recargar las pilas. Enchufarse chorros de optimismo con Mika a todo volumen paseando por el patrimonio de la humanidad lagunero; cocinar al ritmo de tu grupo de música favorito y bajar a perderse por las calles de Santa Cruz y su mercado...Y qué más se puede pedir si además te conceden un masaje relajante y un estupendo desayuno en la terraza un sábado por la mañana. Ah, la vie en rose...! :)

Desayuno en la terraza :)


Reloj de flores en el parque García Sanabria

En el corazón del García Sanabria

Santa Cruz... ¿mudéjar?



Parque La Granja (Sta. Cruz)

Cena en el italiano...Ojo al detalle: la (maxi)pizza no cabe en el plato...

viernes, 28 de octubre de 2011

Y cundió el pánico


Esta ha sido una semana dura. Y no es que no nos avisaran: “cuando os dejemos coger un boli desearéis volver a la memoria”. ¡Y tanto! Hemos dejado de interpretar “de memoria” ( si llego a estar una semana más recordando discursos, se me hubieran desparramado por las orejas. Eso o mi actividad cerebral no me hubiera dejado descansar -¿he comentado lo mucho que sueño últimamente?-) . El caso es que hemos empezado de lleno con la consecutiva. Y, bueno, la cosa es que ahora no hay excusa para no decir algo (“tiene que estar en tus notas”). ¿Qué pasa? Que nadie parece tener un buen sistema de notas desarrollado. Me rio yo de las prácticas en la facultad: “apuntad en notas: Juan le da una manzana a Pedro y la tira” (sic [!]). Y reproducir ahora un discurso de la FAO en italiano plagado de porcentajes, fechas y cifras (sumado a un orador “a la italiana” del que tienes que extraer algún tipo de estructura clara [“¡cuidado con esos conectores!”, “el orador no ha dicho eso”, “dónde estaba el enfásis?”,“sí, peeero”]) a la par que escribes, piensas, escuchas, analizas y traduces, pues claro...Ahí nos veis a todos pensando en símbolos para absolutamente todo...El bombardeo de ideas de los profesores se agradece, pero yo, sinceramente, he optado por mantenerme un poco al margen. Todos mis compañeros se han sumido en una histeria colectiva por desarrollar un sistema que se acerque lo más posible al sistema de jeroglíficos egipcios...Y a la caza y captura de libretas (se ha agotado el stock de la librería. En serio).Y yo en cambio he optado por tomarme las tardes un poco más relajadas. Me he tomado la licencia, no sé si demasiado arriesgada, de bajarme el listón por una semana para dejar que mi cerebro descanse. Que la semana que viene tenemos como tema “Unión Europea”. Y eso promete. Pero este puente prometo ponerme al día.
Porque además eso, hoy empieza un fin de semana largo. Todos mis compañeros de piso reciben visitas varias, así que aprovecharé la soledad del hogar para estudiar, ya que esta semana la he tenido un poco más “ociosa” (léase estar en el sofá viendo documentales o escuchando música, vaya).
***
Por otro lado, ya soy lagunero. Conseguí empadronarme ya (después de que mi contrato de alquiler estuviera de viaje dos semanas por la península...). Así que ya puedo ir cogiéndome el vuelo para volver a casa en Navidad. Que este año más que nunca tengo muchas ganas de ir, y de estar con los míos.

Ahora me voy a marchar, que una compañera india del máster nos invita esta noche a cenar en su casa, que celebra Diwali. La verdad es que tengo ganas. ¡Así que nada, muyayos! Ya solo me queda desearles a ustedes que pasen un buen puente, y recuerden, mucho cuidado en la carretera. Muchas gracias.

P.D: El volcán de El Hierro ya tiene cara. Y el frío sigue sin aparecer. Se hace raro ver las noticias y a los corresponsales con abrigos/bufandas/paraguas. Pero más raro es todavía entrar en Santa Cruz a H&M en camiseta y verse uno rodeado de cardigans, punto, bufandas y  guantes. Y después montarse en el tranvía y ver a dos guiris uniformados: pantalones cortos y pamelas para el sol...¿hola?

lunes, 17 de octubre de 2011

¡Visita al logopeda!


 Hoy ha empezado una nueva semana, y de qué manera. Sólo como los lunes saben hacerlo. La verdad es que puede que sea el peor día de la semana, con diferencia. He salido de casa a las 8 de la mañana y hasta las 20 de la tarde no he vuelto. Pero hoy con novedad incluída (parece que cada semana nos deja su regalito...yupi -modo ironía on-). Sin embargo confesaré que lo he disfrutado. El caso es que hoy hemos empezado con los seminarios. Por lo visto van a ser algo más bien esporádico, salpicados de tal manera que una semana puede que nos comamos dos (como es el caso) y otras no tengamos. Sea como fuere hoy hemos empezado con logopedia, y la verdad, ha sido interesante. Y divertido, qué porras. La verdad es que me he reído a gusto. Nunca antes había estado en un logopeda y las técnicas son curiosas ("que se te caiga el número uno de la boca", "¿pero te pica?", "inicia la búsuqeda de tus graves" - entre otros grandes momentos- ). Pero es innegable que tiene una clara aplicación práctica. Y la mujer una profesional. La verdad es que me parece una idea brillante que se organicen cosas de este tipo. Y por si fuera poco, nos ha recomendado una serie de brebajes varios que ríase usted de la botica de la abuela, ¡ja! Así que me voy a hacerme unos vahos, que hay que empezar a cuidarse esa voz radiofónica, porque sí, el intérprete también tiene lo suyo de locutor. ¡Click!

viernes, 14 de octubre de 2011

Simone Weil, Andrej Pejic y la AIB

  
  Por fin viernes, y esta semana por partida doble. Y digo esto porque el martes parecía viernes, con esto de la fiesta a mitad de semana, que así nos ha descolocado a todos. Los del MIC aprovechamos para hacer una parrillada en el monte, en Las Raíces. Finos nos pusimos. Y como de dobletes iba la semana, la nuestra era la segunda barbacoa en cinco días. Tenemos que aprovechar ahora antes de que se nos eche el trabajo encima (a ver si me hago con las fotos, por cierto).
  El caso es que esta semana ya se ha puesto seria. Y menos mal que el miércoles tuvimos tiempo de descansar, porque vaya ritmo...Yo personalmente me dormía ya por las paredes. Pero es que han empezado ya las prácticas y los horarios son tremendos. El lunes, por ejemplo, yo en concreto tengo siete (!) horas de consecutiva de inglés, francés e italiano, con una pausita por la mañana para comerse un plátano y con el tiempo justo de ir a casa a comer. Pero no son todo horas lectivas. Dos horas son de prácticas, las de la tarde, y organizadas por los alumnos. La verdad es que funcionan bien, es muy serio, pero alarga los días de lo lindo. Luego no te queda tiempo de nada. Además hay que contar con el trabajo autónomo en casa (a saber, la lectura de al menos un periódico en cada una de tus lenguas de trabajo y la preparación de discursos -en el idioma que te toque- para las prácticas, que son tres a la semana, amén de la autocrítica de los discursos pronunciados en clase -somos la secta de las grabadoras- y elaboración de glosarios varios). Si a esto se le suma el gimnasio, dormir y comer, uno se queda ya sin día. Que gustoso robaría horas de sueño, pero es que llego a casa rendido. 
Pero quejiqueo a parte, la verdad es que estoy contento. Esta semana hemos estado abordando los derechos humanos. Y sobra decir que ha sido de lo más interesante. En el título de la entrada dejo el nombre de Simone Weil, no había oído hablar de ella, pero su historia me resultó de lo más interesante. Para quien quiera saber más, ya saben, gugueleen.
Además, esta semana hemos conocido a una nueva profesora, Lourdes Rioja. Para mí era otra de las caras que quería conocer, y que se han hecho de rogar. Es miembro (o miembra, oiga) de la prestigiosa AIB (Asociación de Intérpretes de Barcelona) y sigo los vídeos de su canal de youtube desde hace tiempo. Siempre aborda temas de lo más interesantes, y sus clases son, ante todo, constructivas. Te dice todo, bueno y malo, de manera muy directa.
Por lo demás, he tenido ya valoraciones de casi todos los profesores. Estoy contento con todo lo que se me ha dicho, y trabajando en ello. Sobre todo con italiano. Pese a la dichosa oratoria italiana y las horas a las que estamos interpretando (por no citar el búnker que tenemos por clase) el profesor me ha animado muchísimo. Todo reto es fuente de motivación. Pero debería empezar por escribir frases más cortas, de hecho. Y aunque esta semana he tenido mis dudas y altibajos, tengo las pilas cargadas y ganas de meterme de lleno, que siento que todavía no he empezado al cien por cien.
Así que esta semana de lleno con el tema de educación (apuesto a que sale Bologna a relucir).

Y entre tanto trabajo, algún que otro momento de reflexiones de esas que se alargan hasta la madrugada (“¡leñes! Que yo quería irme pronto a la cama...”). El martes estuvimos en casa debatiendo a propósito de un reportaje sobre Andrej Pejic sobre temas algo metafísicos, pero que fue realmente interesante. ¿Opiniones sobre la androginia, y teorías queer...?
Yo por el momento necesito algo más bien poco “intenso”. Así que aprovecho que es viernes y me voy a por una cervecita al 7 islas. Mañana a Santa Cruz y el domingo vuelta al trabajo. ¡He dicho!
¡Feliz fin de semana!

PD: No puedo evitar poner aquí la cita de la semana, que se la debemos a nuestro adorable profesor de  instituciones europeas: "Mire usted, me parece apasionante lo que cuenta usted sobre el plátano, pero a mí lo que me gusta es la remolacha azucarera" (contexto: competencias de los comisarios europeos...)

jueves, 6 de octubre de 2011

Nuevas caras, viejos conocidos


 Hoy he tenido el grandísimo placer de conocer en persona a Michelle Hof, intérprete y autora del blog The Interpreter Diaries,cuyo último post, por cierto, ha dedicado a la promoción del MIC de este año, ¡menuda sorpresa -agradable, por supuestísimo- se llevó un servidor al identificarse entre las líneas de uno de mis  blogs de referencia en el mundo de la interpretación! (para curiosos, pinchar aquí :http://theinterpreterdiaries.com/). Es una lástima, sin embargo, que no vaya a ser profesora mía, puesto que es, lógicamente, profesora de cabina inglesa, pero ha sido genial poner cara, o mejor dicho, ver en persona, a alguien a quien normalmente leo con asiduidad y a quien tengo por referente. Y la verdad es que es de lo más agradable, a la par que crítica. Un gran encuentro, vaya.

El resto del profesorado encantador igualmente. La verdad es que es una verdadera gozada tener un abanico tan amplio de gente con experiencia en el campo que te brinde sus opiniones y critique constructivamente tu trabajo personal. Es cierto eso que decían que íbamos a formar una pequeña familia. 

Mañana acaba ya la segunda semana y empiezo a arrastrar un poco el cansancio. La verdad es que no hay que menospreciar para nada lo agotador que puede llegar a ser el trabajo mental (por no mencionar las incipientes agujetas de la toma de contacto con el gimnasio...). Pero los jueves son largos, he salido de casa a las 9 de la mañana y llego ahora después de varias sesiones de memoria de inglés e italiano, y una hora de fuentes del derecho europeo.

Pero yo estoy contento. Siempre, siempre, se aprende algo en clase y veo que voy evolucionando. Estoy muy contento con lo que voy haciendo, y eso no hace más que aumentar las ganas de seguir trabajando. Así que a partir de mañana me meto de lleno con los derechos humanos. ¡No se puede estar más motivado!

¡Buen fin de semana a todos!

PD: Felicidades (de nuevo), Jon ;)



domingo, 2 de octubre de 2011

¡En marcha!

   Hoy aprovecho la mañanita del domingo para hacer un poco memoria de lo que ha sido la primera semana del MIC. El hielo ya está roto, pero creo que aún no soy consciente de lo que nos espera todavía.
 El primer día, la presentación, muy académica, formal, nada especial. El pulso lo tomamos el martes. He de decir que, la verdad, impresiona. Pero de una manera que motiva, quiero decir, que invita a currártelo para ir con ganas al día siguiente. Las clases son típicas de máster: seminarios con poquita gente, y dos profesores por sesión: orador de lengua extranjera y crítico de tu lengua materna. Los discursos de momento han sido de lo más variado, que para algo estamos en semana de "miscelánea", pero nos esperan temas tan comunes como asuntos jurídicos y legislativos, Unión Europea, economía o telecomunicaciones y nuevas tecnologías, por citar algunos. La preparación de estos temas corre a cargo nuestra, entendiéndose que es una "cultura genenral" y unos conocimientos previos que debemos manejar. De ahí la carga académica del máster. Yo personalmente tengo clases de 9.00 a 14.00 más o menos casi todos los días, por las tardes van a prepararse prácticas de cabina y en el tiempo libre qu quede hay que leer prensa a diario y en varios idiomas. Además de prepararte los temas de las ponencias de la semana. Y por supuesto, sin olvidarse de hacer deporte, que está recomendado para "desconectar". Lo cual es por cierto difícil conviviendo con tres compañeros de clase, lo que se traduce en discusiones sobre cómo ha ido el día durante la comida, o prácticas extras en casa. En resumen, que vamos a vivir para y por el máster, que para algo estamos aquí. Por si esto no fuera poco se han encargado de hacernos saber que el año pasado sólo aprobó el 50% del alumnado, y que el examen se lleva a cabo ante un tribunal externo. Hay dos pruebas (una de consecutiva y otra de simultánea) para cada lengua de trabajo, teniendo que aprobar las dos de al menos dos idiomas. En inglés me he visto cómodo de momento, me preocupa un poco más el francés, y mi italiano, que empezó a desmoronarse allá por Inglaterra. Los profesores han sido muy condescendientes esta semana, aseguran que hay nivel y que para estar en fase de memoria todavía lo hacemos bastante bien, Pero me preocupa que todo sea tan bonito...Esta semana empezamos con turismo, a ver.
   La dinámica de la clase es desde luego constructiva: se lee un discurso y, por turnos, se sale delante de la audiencia a reproducirlo en lengua materna. De momento hacemos "ejerciciso de memoria", es decir, una suerte de consecutiva pero sin toma de notas (!), por lo que nos dedicamos a desarrollar estrategias de visualización y análisis de discurso.
  Por otra parte, nos han animado mucho. Aseguran que a pesar de lo duro el máster en lo académico, como experiencia es muy gratificante. Lo que es indudable es que aprender, vamos a aprender mucho. Además hay un par de alicientes: vamos a recibir a intérpretes de la ONU y UE periódicamente y vamos a mantener videoconferencias con Bruselas. A donde hay además un viaje organizado. Otra cosa que es inmejorable son las vistas: lo de las palmeras en el campus y las vistas desde la planta de filología de la biblioteca son una delicia.
  A ver si conseguimos tiempo para recorrer las isals los fines de semana, que ya nos han puesto la miel en los labios. ¡Estoy en as “islas afortunadas” a fin de cuentas!
  Ayer sábado aprovechamos para ir a “las Teresitas”, una playa de arena blanca (¡artificial!) en Santa Cruz. Un paisaje escarpado y mucho viento, ¡pero un relax merecido después de la semanita de nervios que nos pegamos!




Las fottos son de este fin de semana. La primera es la parada de tranvía "Padre Anchieta". Es el campus central y yo vivo justo al lado. La segunda imagen son las vistas de mi azotea, y las demás testimonio gráfico de la excursión a "Las TEresitas". Por hoy voy a ir acabando, a ver si leo un poco la prensa.

PD: Ni rastro de la alerta volcánica en el Hierro. Y me he enterado de todo después...

lunes, 26 de septiembre de 2011

Primera semana: balance



Bueno, pues ya está. Ya estoy aquí, sentado en mi cama (¡enorme! y completamente ikeizada) y escribiendo unas líneas rápidas de lo que han supuesto mis primeros días por aquí. La verdad es que llevo ya algo más de una semana, y realmente siento que llevo mucho más tiempo. Supongo que por las mil cosas que he tenido que hacer. 
 La primera, la más obvia, la búsqueda de piso. Toda una odisea. Ni sé la cantidad de pisos que pudimos ver. Se nos había dicho que todo en La Laguna era muy viejo, y la verdad es que de todos vimos, pero he tenido la gran suerte de encontrar un piso enorme en el centro, en el corazón de la vida estudiantil y a escasas paradas de tranvía de la uni. Así que estoy supercontento. Mis compañeros de piso son ya mi pequeña familia aquí. Porque, curiosamente, aterrizamos todos en el mismo hostal los prtimeros días y desde entonces iniciamos una búsqueda colectiva. Resultado: siete intérpretes,una casa con vistas al mar al lado de la uni, y un piso en el centro con azotea y panorámica de la ciudad y la vecina isla de Gran Canaria; dos centralitas traductológicas que ya están destinadas a convertirse en nuestro particular refugio en la isla. 
Pero a parte de las miles de llamadas telefónicas, los anuncios, las idas y venidas, los cafés rapiditos por la mañana y las maletas, hemos tenido tiempo también de irnos conociendo. De conocer La Laguna, pequeñita y acogedora, muy accesible y con todo lo que se necesita para estudiar. Con un microclima eso sí que hace que el viento aquí te pille por sorpresa en una esquina y te deje helado, pero que al doblar la calle te asfixies con un solazo de frente. Chaqueta en mano todo el día y gargantas resentidas. Pack de bienvenida. Así que una vez con piso (tras cuatro días de intensa búsqueda, léase montarse en coches de propietarios “enrollados”, agentes inmobiliarios sedientos de comisiones estratosféricas y visitas a cuchitriles) nos permitimos conocer un poquito Santa Cruz y callejear por ahí. Todo amenizado con muchas papas, mojo picón y pulguitas.Hubo quien se animó a hacer alguna que otra excursión, pero un servidor acabó muerto después de tantas visitas a Ikea consecutivas y aprovechó alguna tarde para descansar un poquito y estar solo, porque la verdad que parece que hayamos venido a Gran Hermano: no nos hemos separado ni un segundo los unos de los otros. Solo espero no acabar tirándonos de los pelos, porque vamos a tener tiempo de vernos, y mucho...
Y mañana ya empieza la vida real...A ver qué pasa. Hoy reinaba el nerviosismo colectivo, la incertidumbre de lo que nos vamos a encontrar y el qué nos vamos a poner.Porque lo que en principio es una presentación, de esas de discurso en clase y muchos besos y apretones de mano en la cafetería, aquí va a ser una cata de vinos. Un poco de maquillaje para la tralla que nos espera desde el martes mismo. Reconozco que me da un poquito de vértigo, pero es el respeto que hay que tenerle a las cosas importantes, no miedo. Son tantas las cosas que he oído ya del máster que no sé...¡A ver! Se nos ha dicho que solo aprueba el cincuenta por ciento de los alumnos. Así que a tragar saliva y a ponerse las pilas. Mañana me apunto al gimnasio (sí, lo habéis leido bien), hago la compra del mes,encuentro la biblioteca, hablo con el casero, recibo al electricista y arreglo la lavadora, que para algo es lunes. A ver cómo se ven las cosas con una nueva rutina.