Hoy aprovecho la mañanita del domingo para hacer un poco
memoria de lo que ha sido la primera semana del MIC. El hielo ya está
roto, pero creo que aún no soy consciente de lo que nos espera
todavía.
El primer día, la presentación, muy académica, formal,
nada especial. El pulso lo tomamos el martes. He de decir que, la
verdad, impresiona. Pero de una manera que motiva, quiero decir, que
invita a currártelo para ir con ganas al día siguiente. Las clases
son típicas de máster: seminarios con poquita gente, y dos
profesores por sesión: orador de lengua extranjera y crítico de tu
lengua materna. Los discursos de momento han sido de lo más variado,
que para algo estamos en semana de "miscelánea", pero nos
esperan temas tan comunes como asuntos jurídicos y legislativos, Unión Europea, economía o
telecomunicaciones y nuevas tecnologías, por citar algunos. La
preparación de estos temas corre a cargo nuestra, entendiéndose que
es una "cultura genenral" y unos conocimientos previos que
debemos manejar. De ahí la carga académica del máster. Yo
personalmente tengo clases de 9.00 a 14.00 más o menos casi todos
los días, por las tardes van a prepararse prácticas de cabina y en
el tiempo libre qu quede hay que leer prensa a diario y en varios
idiomas. Además de prepararte los temas de las ponencias de la
semana. Y por supuesto, sin olvidarse de hacer deporte, que está
recomendado para "desconectar". Lo cual es por cierto
difícil conviviendo con tres compañeros de clase, lo que se traduce
en discusiones sobre cómo ha ido el día durante la comida, o
prácticas extras en casa. En resumen, que vamos a vivir para y por
el máster, que para algo estamos aquí. Por si esto no fuera poco se
han encargado de hacernos saber que el año pasado sólo aprobó el
50% del alumnado, y que el examen se lleva a cabo ante un tribunal
externo. Hay dos pruebas (una de consecutiva y otra de simultánea)
para cada lengua de trabajo, teniendo que aprobar las dos de al menos
dos idiomas. En inglés me he visto cómodo de momento, me preocupa
un poco más el francés, y mi italiano, que empezó a desmoronarse
allá por Inglaterra. Los profesores han sido muy condescendientes
esta semana, aseguran que hay nivel y que para estar en fase de
memoria todavía lo hacemos bastante bien, Pero me preocupa que todo
sea tan bonito...Esta semana empezamos con turismo, a ver.
La dinámica de la clase es desde luego constructiva: se lee
un discurso y, por turnos, se sale delante de la audiencia a
reproducirlo en lengua materna. De momento hacemos "ejerciciso
de memoria", es decir, una suerte de consecutiva pero sin toma
de notas (!), por lo que nos dedicamos a desarrollar estrategias de
visualización y análisis de discurso.
Por otra parte, nos han animado mucho.
Aseguran que a pesar de lo duro el máster en lo académico, como
experiencia es muy gratificante. Lo que es indudable es que aprender,
vamos a aprender mucho. Además hay un par de alicientes: vamos a
recibir a intérpretes de la ONU y UE periódicamente y vamos a
mantener videoconferencias con Bruselas. A donde hay además un viaje
organizado. Otra cosa que es inmejorable son las vistas: lo de las
palmeras en el campus y las vistas desde la planta de filología de
la biblioteca son una delicia.
A ver si conseguimos tiempo para
recorrer las isals los fines de semana, que ya nos han puesto la miel
en los labios. ¡Estoy en as “islas afortunadas” a fin de
cuentas!
Ayer sábado aprovechamos para ir a
“las Teresitas”, una playa de arena blanca (¡artificial!) en
Santa Cruz. Un paisaje escarpado y mucho viento, ¡pero un relax
merecido después de la semanita de nervios que nos pegamos!
Las fottos son de este fin de semana. La primera es la parada de tranvía "Padre Anchieta". Es el campus central y yo vivo justo al lado. La segunda imagen son las vistas de mi azotea, y las demás testimonio gráfico de la excursión a "Las TEresitas". Por hoy voy a ir acabando, a ver si
leo un poco la prensa.
PD: Ni rastro de la alerta volcánica
en el Hierro. Y me he enterado de todo después...





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